Sobre mi

Mi nombre es Tania Rivero Rodríguez, nacida en Barcelona. Empecé a escribir ficción a los seis años de edad y, aún con todos los baches que me he encontrado por el camino, no he parado desde entonces.

Me encantan todas las disciplinas artísticas, todo lo que sea contar una historia ya sea mediante el baile, la música, imágenes o, por supuesto, la palabra. Estoy empezando la carrera de Comunicación audiovisual y espero poder compartir con vosotros muchas de las cosas que aprenda, ya sean a nivel de escritura o de otras disciplinas. En cualquier caso mi sueño siempre ha sido y siempre será: escribir y publicar una novela.

Aquí es cuando la gente me dirá (o os dirán si es que compartís ese mismo objetivo que yo) lo difícil que puede ser que te publiquen un libro. Todos, a lo largo del camino, nos preguntamos más de una vez si de verdad valemos para ello; queremos rendirnos, dejarlo ir pensando que, total, no es más que un esfuerzo vano. Bueno, a mi me ha pasado, me pasa y me seguirá pasando. Mi consejo: no tiréis la toalla ni cuando penséis que estáis escribiendo la mayor chorrada habida y por haber (¡Madre mía, a ver cuando me aplico el cuento!). Esto es algo que mi querido Mr. P me lo ha repetido hasta hartarse. ¿No os he hablado de él, verdad? Debería probablemente. No es que sea muy importante, no. Qué va. Tan solo es la persona que más me ha apoyado en cada uno de mis sueños, una tontería, vamos; en cada piedra en el camino, tropezón, caída, lo que fuera. Él ha estado ahí en cada momento que lo he necesitado y, por encima de todo, es mi seguidor número uno. Así que no, ¿para que mencionarlo?

¡Mis pequeños delincuentes felinos, Yoite, Rin y Yukina, ellos sí merecen ser mencionados! Sería muy ruin por mi parte no mencionar la de veces que se han subido encima del portátil en el que trataba de acabar una escena solo para escribir el galimatías incomprensible que les ha dado la gana; o, por el contrario, la de veces que con un simple ronroneo o un mordisco (sí, Yukina, te miro a ti) han despertado mis ganas de imaginar, de soñar y de escribir acerca de mundos fantásticos y criaturas extraordinarias. Porque sí, ellos los son, criaturas extraordinarias. A veces la inspiración nace del lugar más insospechado. ¿A que es maravilloso? Por cierto, ahora ya no son tan adorables como en la foto, tienen unos cuantos kilos más.

Falta Yukina, mi preciosa dama de las nieves. No la pongo porque es una arpía. No, en serio. Lo es.